miércoles, 23 de septiembre de 2009

Inspired by CIVIL DISOBEDIENCE by Henry David Thoreau


Leaning on my couch, looking through the window I ask myself:

What is the limit between consumption and waste?

What is the limit between democracy and anarchism?

What is the limit between individualism and selfishness?

While I question myself, life is passing in front of me

And I just keep thinking

What is right or what is wrong?

What is good or what is bad?

What is happiness or what is misery?

But at the end of the day

There aren’t any answers

Only hope that tomorrow

I’ll start asking myself the same questions…


WALKER-SAZ

martes, 15 de septiembre de 2009

TEREZÍN.... Una muralla de atrocidades

TEREZÍN

 

Mientras espero en mi habitación a que se pasen las fotos desde mi cámara a mi computadora, veo  cada una de las imágenes que capturé  hoy, con el lente de mi alma. Esas fotos que extienden mi memoria a lo que fue, uno de los genocidios mas grandes en la historia del mundo.

Cada que doy un paso por este campo de concentración “transitorio”, entre la vida y la muerte, trato de entender esa mente tan poderosa que logró convencer a millones de personas sobre la importancia de una raza pura en el mundo, pues según él, así “lo indicaba la Naturaleza”.

 

Puedo sentir cada una de las sombras que nunca más volvieron a ver la luz; escuchar los gritos de hambre y desesperación de las miles de personas que allí murieron. Puedo oler la mezcla entre sangre y madera, que da forma a los camarotes donde eran hacinados más de 90 personas por cuarto, peleándose unos cuantos centímetros para dormir, teniendo muchas veces que turnarse el espacio.

Al llegar a Terezín, un pueblo a 50 minutos de Praga, la estrella de David me recibió con miles y miles de tumbas, muchas de ellas marcadas con números y pocas con nombres. Algunas pequeñas piedras acompañaban cada una de las lápidas, manifestación judía para expresar cariño y recordación a ese ser querido que ya se fue.

Esta  pequeña fortaleza  construida en el siglo XVIII, pensada desde sus inicios como una prisión para los “desobedientes” del estado, tiene impregnado en cada uno de sus ladrillos las torturas y masacres de las que estas paredes fueron testigos, especialmente desde el 14 de Julio de 1940, cuando el régimen Nazi decidió apoderarse de ellas. 

 

Al caminar por un túnel que conduce al pabellón de fusilamiento, respiro los últimos pensamientos, las angustias y temores más extremos que cualquier ser humano haya experimentado en su vida, o al final de ésta. Empieza a asfixiarme el reflejo de las oscuras miradas de aquellos que cometieron estas atrocidades y, casi al final del túnel, me invade el desespero y la impotencia al escuchar el eco de los gritos de las victimas, quienes al ver la luz, no encontraron en ella una nueva oportunidad de vivir,  si no su último rayo de sol.

 Cada una de las telarañas que cubren la prisión, entrelazan los anhelos de libertad y las esperanzas de un territorio en paz…intelectuales, artistas, mujeres, niños y ancianos, cada uno de ellos murió de hambre por el pan seco que recibía diariamente como comida, por las enfermedades y las condiciones de miseria extremas en las que sobrevivía o porque fue silenciado atrozmente.

 

 Pero lo mismo no ocurrió con sus almas, las cuales  rasgaron cada una de las cerraduras que Hitler había puestos en sus cuerpos, pero que nunca pudo poner en sus mentes. Los corazones de las más de 2600 personas que aquí murieron, cobran vida en las rosas rojas que acompañan cada una de las tumbas, donde cerca de la estrella se alza una larga cruz con espinas en su centro, recordando aquel 5 de Mayo de 1945, cuando los guardas Nazi huyeron y 3 días después las tropas Soviéticas llegaron a ayudar.

 

 

Sebastián Arias

WALKER

Septiembre 15 de 2009

domingo, 13 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Foto por: Sebastian Arias

lunes, 7 de septiembre de 2009

miércoles, 5 de agosto de 2009

Déjate seducir por el olor del mar


Déjate seducir por el olor del mar

Que más que sal, reúne todos las aromas de amores perdidos que algunas vez olfatearon el triunfo del dolor y la miseria del placer

 

"No trates de nadar tan profundo me decías"

Mientras tus cabellos se encendían de alegría por el nuevo amanecer

 

Quiero volar tan alto como las aves 

Que imprimen su marcha en cada una de las conchas que, sedientas, llegan a la orilla a perpetuarse en la arena

Hasta que un pequeño curioso descubra en cada una de ellas

La belleza que han guardado por millones de años

Y que pocos han logrado admirar

 

Sí, no lo pienses mas,

Tu eres una de esas almas que su corazón ha dotado con extrema pureza,

Con delicada pasión e inmenso amor.

 

Gracias por dejar una huella eterna en la fugaz arena de mis latidos

Gracias por acariciar al viento mientras el susurra tiempos de tristeza

Y por aguantar la lluvia cuando el cielo cansado de su peso ha decidido llorar

 

Gracias por quedarte a ver la puesta del sol

Y al mismo tiempo que te maravillas

Con el nacimiento de una rosa púrpura

Que estira sus pétalos para despertar